Los centros de datos son sensibles a dos amenazas muy distintas: la vibración continua de los grupos electrógenos, las enfriadoras o el tráfico cercano, y los terremotos, raros pero violentos. La primera afecta a los discos duros; la segunda puede volcar los racks. Un buen sistema de aislamiento tiene que resolver ambas.

Por qué GR-63-CORE

Telcordia GR-63-CORE («NEBS Requirements: Physical Protection») es la norma de referencia sobre la robustez física de los equipos de telecomunicaciones e informáticos. Su apartado 5.4.1 define el ensayo sísmico. La norma TIA-942 para centros de datos, en su edición de 2019, remite a GR-63-CORE para la cualificación sísmica de los armarios.

GR-63 divide el mundo en cuatro zonas de riesgo sísmico. La zona 4 es la más exigente.

En qué consiste el ensayo de la zona 4

El equipo se fija a una mesa vibratoria y se ensaya por separado en cada uno de los tres ejes: vertical (Z), lateral (Y) y longitudinal (X).

  1. Búsqueda de resonancia: un barrido senoidal lento de 1 a 50 Hz y vuelta, a 0,2 g y a una octava por minuto, para localizar las frecuencias naturales del conjunto.
  2. Ensayo sísmico: 30 segundos de movimiento que reproducen el espectro de respuesta exigido para la zona 4, con una aceleración de periodo cero de 1,6 g (2% de amortiguamiento).

Para superarlo, la estructura debe mantenerse íntegra y, si el equipo se ensaya encendido, seguir funcionando durante y después del ensayo.

Un ensayo real: un contenedor sobre cuatro Container Pads

En mayo de 2020, el laboratorio independiente VIRLAB (acreditado por ENAC con el n.º 54/LE131) ensayó un contenedor de 8 pies (2400 × 2400 × 2200 mm) suspendido sobre cuatro Container Pads Silentflex®. En su interior había dos racks (600 × 1200 × 1800 mm) con equipos informáticos encendidos a 220 V. Masa total: unos 3216 kg.

El conjunto pasó la búsqueda de resonancia y el ensayo sísmico de la zona 4 en X, Y y Z. Resultado, según el certificado 203058 C del 15 de junio de 2020: la estructura mantuvo su integridad y los equipos informáticos siguieron encendidos durante los ensayos y al terminar.

Cómo lo consigue el aislador

Un Container Pad combina varios muelles de acero con amortiguadores de malla de acero inoxidable:

  • Frecuencia natural baja en Z (3–9 Hz): el contenedor queda aislado de la vibración que llega por el suelo, y por encima de 20 Hz se atenúa más del 90%.
  • Gran rigidez en X e Y y retenciones laterales y verticales: la carga no puede desplazarse fuera de sus apoyos ni levantarse con un terremoto o un viento fuertes.
  • Amortiguadores de malla metálica: limitan la amplificación en resonancia y se rigidizan de forma progresiva ante una sobrecarga, de modo que los muelles nunca hacen tope.

Límites de vibración para equipos informáticos

Las guías ASHRAE TC 9.9 para salas de equipos de comunicaciones de datos, y los ensayos de IBM con discos duros, sitúan la aceleración tolerable para los equipos informáticos en funcionamiento en torno a 0,7 m/s². Es mucho menos de lo que una sala de grupos electrógenos o una carretera con mucho tráfico pueden transmitir a través de un forjado; por eso el aislamiento de vibraciones importa incluso lejos de las zonas sísmicas.

Para salas completas, la losa flotante Silentflex® aísla todo el suelo a 2,5–4 Hz. Para armarios y contenedores individuales, lo habitual son el Container Pad y nuestros muelles dobles con retención. Pídenos el informe de ensayo completo o una selección para tu emplazamiento.